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Podían tener hijos pero eligieron adoptar a tres hermanitos

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Paula, de 38 años, tenía desde muy chica el deseo de ser madre, pero no estaba muy segura de querer transitar un embarazo. Para ella, la adopción no tenía porqué ser un "plan b". Sino todo lo contrario: podía ser la primera elección para tener hijos. "Tiene que ver con la idea del cuerpo, yo no quería pasar por una maternidad biológica", explicó en una entrevista al portal TN. Al recibirse como licenciada en Niñez, Adolescencia y Familia, esta idea tomó más fuerza. En el camino, conoció a Gonzalo, de 42 años, y juntos adoptaron a tres hermanos. El deseo se había cumplido.

Cuando se pusieron en pareja, Gonzalo ya estaba al tanto de los planes de Paula de adoptar. De hecho, ella ya se había anotado en el registro por su cuenta. "Me eligió sabiendo que era esta mujer. Después entendimos que si yo venía con esta mochila, él también la quería", comenta. Al poco tiempo, el proyecto pasó a ser compartido por los dos.

Instalados en la ciudad de Mendoza, se inscribieron juntos en el 2013. Mientras esperaban novedades del juzgado, aprovecharon el tiempo para capacitarse. Desde un primer momento supieron que no estaban haciendo un acto de caridad ni altruismo. "Adoptar es algo muy egoísta. Nosotros queremos tener hijos y después los chicos te lo permiten", explica Paula a este medio.

Eva, Simón y Clara les pidieron a sus padres cambiarse los nombres. (Foto: Facebook)
Eva, Simón y Clara les pidieron a sus padres cambiarse los nombres. 

Dos días antes de la Navidad de 2016, llegó el llamado que les confirmaba que podían adoptar a tres hermanos: Eva, de 6; Simón, de 5; y Clara, de 2. "Fue un momento de emoción máxima, es algo muy inexplicable, una alegría inmensa", describe ella. Durante las fiestas, ambos acordaron no decir nada y esperar hasta el lunes 26 de diciembre para ir al registro. Rodeados por sus familiares y amigos, se miraban cómplice, pero se contuvieron. Querían conocer primero a los chicos antes de contar la noticia.

Esa primera cita en el juzgado es una de las anécdotas más preciada para sus hijos. Paula recuerda que, al llegar a la oficina, tenía "una sonrisa sobrenatural" y que le costaba contener los músculos de la cara. No paraba de preguntarle cosas a la directora. El entusiasmo la desbordaba. Pero Gonzalo le insistía en que ya era hora de irse. "Me decía 'bueno vamos'. Yo no entendía qué le pasaba. Hasta que salimos y en el ascensor se largó a llorar. 'Son nuestros hijos', me repetía sin parar", contó en referencia a la emoción de su pareja.

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A diferencia de otros casos, el proceso de vinculación fue muy rápido. Esa misma semana fueron a conocer a los nenes en el hogar. "Fueron encuentros muy intensos. Lo primero que nos preguntaron fue si éramos su nueva familia. De a poco, lo fueron entendiendo y confiaron en nosotros", explica Paula. A los pocos días, obtuvieron el permiso para que se quedaran en su casa a dormir. "Lo que empujaba era el deseo profundo de los cinco de hacernos familia", agregó.

El día que la jueza los citó para firmar la adopción, los chicos se enteraron de que podían cambiarse de nombre. Aunque Paula y Gonzalo no habían pensado en esto, fueron sus propios hijos los que les plantearon esta modificación en el acta.

 Paula y Gonzalo son una pareja que vive en la ciudad de Mendoza. (Foto: Facebook)

Antes de decidirlo, tuvieron un almuerzo para hablar sobre el tema. Los nenes les pidieron a sus padres que escribieran nombres diferentes en servilletas. Jugando con los papeles, cada uno eligió el suyo. "Fue un día clave para nuestra familia, muy emotivo", subraya.

Tras tres años de convivencia, Paula asegura que entre los cinco hay un funcionamiento vital: "Ese 'nosotros' que hoy existe, se construyó. Tenemos miles de cosas como cualquier familia, pero somos un equipo. Ellos nos ayudan a resolver todos nuestros mambos". La foto favorita de Paula resume a la perfección este espíritu. Sentados en el pasto, con el río de fondo, solo se ven los zapatos de todos. El epígrafe sintetiza: "Siempre listos para caminar juntos la vida". El deseo se cumplió.

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