Juicio al cura por abuso a dos menores: "Es una injusticia”

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    Ayer, en el inicio del debate en el que se juzga al sacerdote Fernando Miguel Yáñez por presuntos abusos sexuales contra dos internos del hogar San Luis Gonzaga, ubicado en la localidad sanrafaelina de Monte Comán, una de las presuntas víctimas dijo que la denuncia contra el ex cura “es una injusticia”.

    El joven, que tras prestar declaración testimonial dialogó con la emisora local FM Vos y cuyo nombre se resguarda en mérito a los delitos que se investigan, consideró ayer que “es injusto lo que le están haciendo (a Yáñez). Él ha tenido muchos problemas con el hogar y por eso le hicieron esto”.

    El muchacho –que actualmente trabaja en un geriátrico que es propiedad de Yáñez– contó que su paso por el San Luis Gonzaga como interno “me cambió la vida. Empecé a estudiar, terminé la secundaria y desde ahí empecé a trabajar». Asimismo, aseguró que “ninguno de los internos que yo conozco habla mal o no quiere a Yáñez y mucho menos hablan de abusos”.

    Yáñez está imputado del delito de “abuso sexual simple, agravado por haber sido cometido por el encargado de la guarda y por ser ministro de un culto” en dos hechos, por lo que de ser hallado penalmente responsable, arriesga una pena de entre 8 y 20 años de prisión.

    Ayer, a la hora de declarar, el sacerdote volvió a insistir con la versión de que la base de la denuncia que pesa en su contra está en los reclamos que él le realizaba a la DINAF por aportes adeudados y que, al momento de la denuncia, alcanzaban casi el millón de pesos.

    Los hechos que se le endilgan al “Padre Yáñez” habrían ocurrido en diciembre de 2013, pero se hicieron públicos y notorios en 2014, cuando la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia de la Provincia (que costeaba los gastos del hogar) denunció formalmente a Yáñez de “manosear” a dos internos, uno de ellos menor de edad por entonces. En 2016, en tanto, se difundió un audio donde dos internos del hogar le recriminaban al cura haber tocado impúdicamente a dos chicos mientras dormían.

    En el audio, durante uno de sus pasajes, Yáñez protagonizó una frase que dio vuelta al país: “Uno está rodeado de varones y necesita cariño”, prueba que complicó más su situación y que llevó a la por entonces jueza Paula Arana a procesarlo, además de inhibirlo y trabarle embargo por 20.000 pesos.

    Tras los pasos procesales correspondientes, ayer se puso en marcha el debate, que se extenderá hasta el lunes 29. Allí, el juez Rodolfo Luque deberá determinar la responsabilidad del sacerdote en los hechos que se le imputan.

     

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