Inicio Provincia A casi un mes de la muerte de Katya, nada ha cambiado

A casi un mes de la muerte de Katya, nada ha cambiado

0

Por Carla Palomino

El domingo 24 de febrero, Katya, una niña de dos años, ingresó a la guardia del hospital Sicoli con fiebre, vómitos y diarrea. Un poco más de media hora después, la niña falleció. La familia denunció la mala y demorada atención por parte de la pediatra que estaba en ese momento, sin embargo, las autoridades del hospital dijeron que los médicos habían actuado “como corresponde”.

Diario La Provincia habló con Nancy Olmos, abuela de la pequeña, quien contó acerca de la situación vivida ese día y los días anteriores. “Mi marido la llevó al hospital y Katya iba bien, solamente se quejaba. Cuando íbamos llegando empezó a transpirar y quedarse pálida”.

La abuela cuenta que junto a  Katya y su mamá, llegaron al hospital a las 14:30 y que en la sala de espera había tres mamás esperando junto a sus pequeños. Una de ellas le comentó que llevaba más de una hora esperando. Ambas fueron a tocar la puerta de la guardia y a buscar a la médica ya que la niña tenía sudor frío y debía ser atendida de urgencia.

Finalmente salió una enfermera y les dijo que se tenían que anotar y que le iban a tomar la temperatura a la bebé. Luego de eso la enfermera se metió nuevamente a la guardia y ella volvió a insistir para que la atienda de urgencia la pediatra. “Una mamá entro, le abrió la puerta y la doctora estaba durmiendo y ahí recién salió y ya fue tarde”, relata entre lágrimas.

Nancy se refugia en su fe. Es una persona muy creyente y sortea la idea de que quizá el destino de su nieta era ese. “Tal vez ella no iba a resistir, pero en esa media hora que yo esperé quizás la niña se salvaba. Katya se quejaba en el hospital, había gente viendo la situación, por eso esa mamá se metió adentro a buscar la pediatra”.

Los días posteriores a la muerte de Katya fueron un calvario para la familia: no tuvieron respuestas. Solamente les ayudaron en el entierro de la pequeña. Además, autoridades y médicos del hospital, comenzaron a decir que la bebé había sido “descuidada” por sus padres.

“Se hablaron muchas cosas que no son ciertas. A Katya yo me la traía una vez a la semana. Esa semana yo me la había traído del martes al miércoles a la tarde. Katya estaba bien, era una niña traviesa, juguetona. El sábado también había estado en la casa de su bisabuela jugando con su primo”, cuenta y continúa, “el domingo a la madrugada tuvo tres veces diarrea y vómito dos veces. Es mentira que vomitó con sangre. Katya estaba bien”.

Nancy cuenta que la madre de su nieta vivía “por y para su única hija” y que hicieron mucho daño diciendo todas esas cosas. “La niña se enfermó ahí y si la pediatra hubiese salido, esto no hubiese ocurrido”, expresa.

La abuela de Katya cuenta que no es una persona a la cual le interese la política, pero que le preocupa mucho el sistema de salud de Lavalle. Dice que la atención en el hospital es “pésima”.

“No ponen entusiasmo por el hospital, no ayudan en nada, el hospital tiene muchas carencias, no tiene absolutamente nada: faltan médicos, pediatras, neurólogos, traumatólogos, le falta mucho para ser un hospital”, explica con indignación y  continúa, “no hay para hacer una radiografía, ecografía y si hay somos un montón de gente en Lavalle. No somos pocos, somos muchísima gente”.

“El hospital merece estar bien. Como lavallinos merecemos que el Ministerio de Salud haga algo por el hospital, porque estamos muy lejos para irnos a la ciudad”, dice y explica la grave situación que se vive para poder conseguir un turno,  “hay gente que se va a dormir al hospital y espera afuera hasta las 6 de la mañana”.

“Yo he visto con mis propios ojos como la ambulancia busca a la otra pediatra en el cruce de Lavalle con San Juan”, cuenta indignada y dice, “acá la ambulancias sirven para transportar cualquier cosa menos a los enfermos”.

Un pedido desesperado de justicia

A Nancy se le quiebra la voz al hablar de su nieta, lleva un gran dolor en su corazón y solamente pide que la escuchen para que este caso no se olvide. “Yo como abuela lo único que espero es que hagan justicia, que esa médica no trabaje más en Mendoza”.

“Ni a mí, ni a nadie le sirve que esta pediatra esté suspendida por treinta días para que la reincorporen en otro hospital de Mendoza. ¿Dónde está la justicia?”, se pregunta la abuela de Katya con mucha tristeza, luego de conocer la decisión del ministerio.

“Yo solo pido justicia, que la fiscal Claudia Ríos haga justicia, yo sé que es difícil investigar, pero que el gobierno, el Ministerio de salud, hagan algo, ganan mucha plata y se lavan las manos”, expresa con enojo y continúa diciendo, “yo pienso que esto va a quedar en nada”.

Resultado de imagen para katya sicoli lavalle

Nancy está desesperada. La muerte de Katya fue hace menos de un mes y ya nada se habla de la pequeña. La abuela cree que todos como ciudadanos debemos aportar para reclamar y así mejorar la salud pública. “Así como me paso a mi le puede pasar a cualquiera. Yo no deseo que a nadie le pase, menos a una criatura inocente”, dice.

“De corazón le pido a la fiscal, al ministerio, al Gobierno, al Gobernador, que hagan justicia. Porque no solo se murió mi nieta. Se murió una docente, se murió una niña al otro día que se murió Katya, también una mamá y eso no se sabe”, Nancy vuelve a pedir justicia una vez más, con esperanza de ser escuchada.

Sobre la situación actual del caso, Nancy relata: “La médica y las otras personas que estaban ahí fueron suspendidas, eran cinco en total. La pediatra está suspendida 30 días hasta que esté la autopsia, pero eso a mí de nada me sirve”. También explica que el pedido de justicia se extiende porque no es la primera vez que la médica recibe denuncias, “tengo entendido que allá en San Juan hizo una mala praxis y que tiene quejas por mala atención. Acá también en Lavalle una mamá publicó en Facebook que había estado una hora buscándola por el hospital”, finaliza.

Las deficiencias en salud: un reclamo de larga data

La mala situación del sistema de salud en Lavalle no es novedad, quizá si noticia desde hace unas semanas luego de la muerte de Katya y luego de las denuncias públicas por la falta de insumos y las “sillas de ruedas” de plástico.

Los lavallinos vienen desde hace años reclamando por una mejora en salud en su departamento. Por el contrario, la situación se ha ido agravando ya que en el único hospital público del lugar faltan médicos en las guardias, faltan especialistas, faltan medicamentos y otros insumos.

La situación llegó a boca de todos por primera vez el 23 de octubre del año pasado, cuando falleció Miriam Azzolina, una docente que trabajaba en la escuela Nélida Bassilota. La mujer murió luego de esperar durante tres horas una ambulancia después de sufrir un ACV.  Fueron los mismos vecinos y compañeras de la maestra quienes se acercaron a hablar al hospital con la directora de ese momento,  Silvia Casetti, pero no la encontraron.

Esto motivó a que los vecinos organizados cortaran la ruta 34, en la entrada de Villa Tulumaya, la villa cabecilla del departamento, para pedir explicaciones por parte del hospital y el Ministerio de Salud.

El 31 de octubre, el Foro Interinstitucional Huanacache se reunió y elaboraron un petitorio sobre el funcionamiento de salud en Lavalle, que acompañado de mil firmas de vecinos, fue entregado al ministerio de salud.

Las manifestaciones continuaron en el mes de noviembre e incluso diciembre, pero la situación sigue igual. Lo único que consiguieron, cuentan los vecinos, es que las puertas del hospital se mantengan abiertas, ya que antes solamente se podía entrar desde la guardia. Además aseguran que, aunque la fachada del edificio ha tenido mejoras, por dentro está igual que siempre.

Resultado de imagen para katya olmos lavalle

El presupuesto del hospital Sicoli depende del Ministerio de Salud de la provincia. La Villa Tulumaya queda a casi 40 kilómetros del centro mendocino. Los vecinos también denuncian que no existen ambulancias propias y que cuando hay alguna emergencia llaman generalmente al Hospital Carrillo, de Las Heras, que es el más cercano después del Sicoli. La realidad es que esas ambulancias muchas veces nunca llegan.

Existen rumores entre los vecinos de Lavalle, de que el plan del Ministerio, desde hace ya tiempo, sería trasladar la atención de Lavalle al Hospital Carrillo, y que por eso no se producen mejoras en el hospital, aunque no es algo que esté confirmado por el propio gobierno.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingresa tu comendario
Por favor ingresa tu nombre aquí